Guía · Tamaños y medidas
Qué tamaño tiene que tener un QR impreso según la distancia
Un QR demasiado chico no da error: simplemente la gente no lo puede escanear y se va. Así se calcula el tamaño correcto, con medidas concretas para cada situación.
Es la pregunta que más caro sale contestar mal. Un código QR demasiado chico no da un error ni avisa: simplemente la gente apunta el celular, no pasa nada, y se va. Y vos te enterás semanas después, cuando alguien te comenta de pasada que "el QR ese no andaba".
La buena noticia es que existe una regla simple y bastante confiable para calcular el tamaño, y no depende de la marca del teléfono ni de nada que no puedas controlar.
La regla 10:1
El tamaño del código debe ser una décima parte de la distancia desde la que se va a escanear. Si alguien lo va a leer desde 1 metro, el código tiene que medir al menos 10 cm de lado. Desde 5 metros, 50 cm.
Esta proporción no es un capricho: viene de la resolución que necesita la cámara para distinguir módulos individuales a esa distancia. Es una regla conservadora, pensada para que funcione con teléfonos viejos y con poca luz, no solo con el mejor celular del mercado en condiciones ideales.
Un detalle que se pasa por alto: la distancia que importa no es la que vos imaginás, sino la más lejana desde la que alguien va a intentar escanearlo. Un cartel en una vidriera se escanea desde la vereda, no desde donde vos lo pegaste — y entre el vidrio y la vereda puede haber un metro y medio de diferencia.
Tabla de referencia rápida
| Dónde va | Distancia de lectura | Tamaño mínimo |
|---|---|---|
| Tarjeta personal, etiqueta | 10–15 cm | 1,5–2 cm |
| Mesa de restaurante, folleto | 30–50 cm | 3–5 cm |
| Mostrador, caja registradora | 50–80 cm | 5–8 cm |
| Cartel de pared, póster A4 | 1–2 m | 10–20 cm |
| Vidriera vista desde la vereda | 2–3 m | 20–30 cm |
| Cartel en la calle, banner de evento | 5 m | 50 cm |
| Valla publicitaria | 20 m | 2 m |
Estos son mínimos. Si tenés espacio, hacelo más grande: no existe el problema de "el QR es demasiado fácil de escanear".
El otro número que importa: el tamaño del módulo
La regla 10:1 asume un código de complejidad normal. Pero el tamaño total no cuenta la historia completa, porque lo que la cámara tiene que resolver no es el código entero sino cada cuadradito individual, que se llama módulo.
Dos códigos de 5 cm pueden comportarse de forma totalmente distinta: si uno guarda un enlace de 20 caracteres tendrá módulos grandes y gordos; si el otro guarda una URL de 200 caracteres con parámetros de campaña, tendrá el triple de módulos metidos en los mismos 5 cm, cada uno tres veces más chico, y va a fallar donde el primero funciona.
Por eso el consejo más rentable de toda esta guía es el más aburrido: acortá el enlace antes de agrandar el cartel. Sale gratis y tiene el mismo efecto.
Impresión 3D: acá manda el milímetro y medio
Cuando el código no se imprime en papel sino en relieve, la regla cambia. No la limita la cámara sino la boquilla de la impresora: por debajo de 1,5 mm por módulo, el plástico redondea los bordes, los módulos vecinos se funden entre sí y el relieve pierde la definición que la cámara necesita.
Con esa restricción, el tamaño mínimo de la pieza sale de una cuenta directa: si tu enlace genera un código de 33 módulos de lado, necesitás al menos 33 × 1,5 mm ≈ 5 cm de lado de código, más el margen de la zona de silencio. Por eso un llavero chico solo aguanta enlaces cortos, y por eso el generador te avisa en rojo cuando la combinación de enlace y formato deja el módulo por debajo del límite.
Errores de tamaño que se repiten
- Diseñar en pantalla y no verificar en centímetros. Un código que se ve enorme en el monitor puede salir de 2 cm en el folleto impreso. Medí siempre sobre la prueba impresa, con una regla de verdad.
- Dejar que el diseñador lo "encaje" en el espacio sobrante. El QR no es un elemento decorativo que se ajusta al hueco: su tamaño es un requisito funcional, como el cuerpo mínimo de una letra para que sea legible.
- Imprimir con "ajustar a la página". Esa opción reescala todo el documento sin avisar, y el código puede terminar bastante más chico de lo que diseñaste.
- Olvidar la zona de silencio en la cuenta. El margen libre alrededor forma parte del código. Si diseñaste 5 cm de código, en el papel vas a necesitar unos 6 cm de espacio total.
- Poner el QR muy alto o muy bajo. Un código perfecto a dos metros de altura obliga a escanear desde lejos y en ángulo. La altura ideal es a la altura de los ojos o algo por debajo.
La prueba definitiva
Imprimí una sola copia en el tamaño final, ponela exactamente donde va a ir, y pedile a alguien que no sepa del tema que la escanee desde donde estaría parado naturalmente. Si duda, se acerca, o tiene que mover el teléfono buscando el ángulo, es chico. Ese medio minuto de prueba vale más que toda la teoría de esta página.
Preguntas frecuentes
¿Hay un tamaño mínimo absoluto?
En papel, por debajo de 2 cm de lado la cosa se vuelve poco confiable con enlaces normales, aunque técnicamente se pueda leer de muy cerca. Para etiquetas muy pequeñas la única salida es reducir al máximo la información codificada.
¿Un QR más grande se escanea desde más cerca también?
Hay un límite por el otro lado: si el código es enorme y te parás demasiado cerca, no entra entero en el encuadre de la cámara y el lector no encuentra las tres esquinas de referencia. En la práctica la gente se aleja instintivamente hasta que entra, así que rara vez es un problema real.
¿Y si no sé desde qué distancia lo van a escanear?
Calculá con la distancia máxima plausible y agregale un 50%. El costo de un QR más grande de lo necesario es estético; el de uno más chico es que no funciona.
¿La regla cambia con la luz del lugar?
Sí, aunque la regla 10:1 ya trae margen para condiciones normales. En lugares oscuros —un bar de noche, un pasillo sin luz natural— conviene agrandar un escalón, porque con poca luz la cámara sube la sensibilidad, aparece ruido en la imagen y los módulos chicos se vuelven difíciles de distinguir.