Guía · Diseño de QR

Cómo poner un logo en el centro del QR sin romperlo

Se puede tapar el centro de un código QR y que siga funcionando. Pero hay un número concreto detrás, y equivocarse produce códigos que fallan de a ratos.

Un código QR con el logo de la marca en el centro se ve infinitamente mejor que un cuadrado de píxeles sueltos. Y funciona — cuando está bien hecho. El problema es que "bien hecho" tiene números concretos detrás, y casi nadie los conoce: se pega el logo, se prueba con el propio celular, anda, y se manda a imprimir. Meses después aparecen las quejas de los que no pudieron escanearlo.

Esta guía explica por qué se puede tapar el centro de un QR, cuánto exactamente, y cómo no quedarse sin margen.

Por qué un QR sobrevive a que le tapen un pedazo

La respuesta corta es Reed-Solomon, el mismo sistema de corrección de errores que usaban los CD para seguir sonando con un rayón encima. Cuando se genera el código, además de tus datos se calculan bloques de información redundante y se reparten por toda la superficie. Si una parte del código se pierde, el lector reconstruye lo que falta a partir de esa redundancia.

Esto es lo que hace posible el logo central: no hay ninguna magia ni ningún truco, simplemente el logo destruye una porción del código y la corrección de errores la reconstruye.

Los cuatro niveles de corrección

El estándar define cuatro niveles, y cada uno tolera un porcentaje distinto de daño:

Nivel Daño que tolera Para qué sirve
L (bajo)~7%Pantallas limpias, sin logo, sin desgaste
M (medio)~15%El valor por defecto de casi todos los generadores
Q (alto)~25%Logos chicos, entornos con suciedad o desgaste
H (máximo)~30%Logos, impresión 3D, exteriores

Con logo, la recomendación es siempre H. No hay debate: si vas a tapar deliberadamente parte del código, necesitás el máximo de redundancia disponible.

El error de razonamiento que arruina los códigos

Acá está la trampa. Mucha gente lee "H tolera 30%" y concluye que puede tapar el 30% con el logo. Es exactamente el razonamiento que produce códigos frágiles.

Ese 30% no es el presupuesto del logo: es el presupuesto total de daño del código a lo largo de toda su vida. Y hay otros candidatos compitiendo por él:

  • El reflejo del sol o de una lámpara sobre el papel plastificado
  • Una mancha, un dedo grasoso, polvo acumulado
  • El doblez del folleto que justo cae encima
  • La tinta que se corrió un poco en la impresión
  • El ángulo torcido desde el que la persona escanea
  • El desgaste de meses de estar pegado en una mesa

Si el logo ya consumió el 28%, cualquiera de esas cosas empuja el total por encima del límite y el código deja de leerse. Y no deja de leerse de golpe para todos: deja de leerse para algunos teléfonos, en algunos ángulos, con alguna luz — la peor forma de fallar, porque parece intermitente y nunca se diagnostica.

La regla segura: que el logo no pase del 20% de la superficie del código. Eso deja un 10% de margen real para el mundo físico.

Cómo se traduce el 20% a medidas

El 20% se refiere al área, no al ancho, y esa distinción confunde. Si el código mide 100 × 100, el 20% del área son 2.000 unidades cuadradas, o sea un cuadrado de unos 45 × 45 — es decir, un logo cuyo lado sea aproximadamente el 45% del ancho del código.

Suena a más de lo que uno esperaría, y por eso conviene desconfiar del ojo: un logo que "parece chiquito" puede estar consumiendo más de lo que creés. Si querés ir sobre seguro sin hacer cuentas, quedate en torno a un tercio del ancho.

Dónde ponerlo: el centro no es casualidad

El logo va en el centro por dos razones. La primera: los tres cuadrados grandes de las esquinas —los patrones de detección de posición— son intocables. Son lo que el lector busca primero para encontrar y orientar el código; si los tapás, aunque sea parcialmente, el lector ni siquiera detecta que hay un QR ahí. La corrección de errores no salva esto, porque el problema ocurre antes de que empiece a decodificar.

La segunda: el centro es la zona donde los bloques de datos y de corrección están mejor repartidos, así que el daño se distribuye entre muchos bloques en vez de destruir uno por completo. Un logo de la misma superficie ubicado en un borde causa más problemas que en el centro.

Nunca pongas el logo en una esquina, ni cruzando un lateral, ni "artísticamente descentrado". Centro, y nada más.

Qué logo funciona y cuál no

  • Formas simples y compactas ganan siempre: un isotipo, una inicial, un símbolo. Un logo horizontal muy alargado obliga a tapar una franja ancha y molesta más.
  • Fondo sólido detrás del logo. Poné el logo sobre un rectángulo o círculo del mismo color que el fondo del código, con un pequeño margen. Un logo transparente mezclado con los módulos confunde al lector más que uno que tapa limpiamente.
  • Sin degradados ni sombras que se fundan con los módulos vecinos. El límite entre logo y código tiene que ser nítido.
  • Cuidado con el color. Un logo del mismo tono que los módulos oscuros puede leerse como parte del patrón. Contraste claro, o fondo sólido detrás.

El emoji, la versión rápida

Si no tenés un logo vectorial a mano, un emoji central cumple la misma función decorativa y suele funcionar mejor: es compacto, tiene forma cerrada y colores saturados que contrastan. Para un QR de WiFi en un local, un menú o un evento, un emoji resuelve el problema estético sin pedirle nada a un diseñador. El generador te deja poner uno directamente.

Probalo antes de darlo por bueno

Con logo, la prueba deja de ser opcional. El mínimo razonable: escanealo con dos teléfonos distintos, uno de ellos que no sea el tuyo y ojalá viejo; probá con brillo bajo; y si va impreso, probá sobre la pieza impresa real y no sobre la pantalla. Si en alguna de esas condiciones tarda más de un segundo en enganchar, achicá el logo un poco. Ese "tarda un poquito" en tu mano es "no anda" en la de un cliente apurado.

Preguntas frecuentes

¿Puedo poner el logo sin subir el nivel de corrección?

Técnicamente sí con un logo muy chico, pero no tiene sentido: subir a H es gratis y te da el margen que el logo se va a comer. El único costo es que el código necesita algunos módulos más, así que queda un poco más denso.

Si subo a H, ¿el código queda más grande?

Más denso, que en la práctica es parecido. Al agregar más información redundante hacen falta más módulos, y en el mismo espacio físico cada módulo queda más chico. Por eso conviene compensar agrandando un poco el código impreso — ver la guía de tamaños.

Mi logo tiene texto chiquito y no se lee dentro del QR. ¿Qué hago?

Usá solo el símbolo, sin el texto. Un logo dentro de un QR ocupa muy poco espacio físico —en un código de 5 cm, el logo mide poco más de 1,5 cm— y cualquier tipografía a ese tamaño es ilegible. El texto va afuera, debajo del código.

¿Y si igual quiero un logo más grande?

Se puede, pero cambiá la estrategia: acortá el enlace al máximo para que el código tenga menos módulos y más redundancia por superficie, agrandá el código impreso, y probá exhaustivamente. Aun así, un logo que tape más del 25% es un código que va a fallar en algún momento.

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