Guía · Impresión 3D
Dos colores con un solo extrusor: la pausa por altura
No hacen falta dos extrusores ni un AMS. Cuando los colores están separados por altura, alcanza con pausar en la capa justa y cambiar el filamento a mano.
La idea de que hacen falta dos extrusores, un AMS o una MMU para imprimir a dos colores es de las que más gente frena. Y es falsa, al menos para este caso: cuando los colores están separados por altura —una base de un color y un relieve de otro encima— alcanza con pausar la impresión en el momento justo y cambiar el filamento a mano.
Un QR 3D es exactamente ese caso: la base plana termina, y a partir de ahí empieza el código en relieve. Un solo cambio, en una sola altura. Cualquier impresora de las más baratas puede hacerlo.
La idea en tres pasos
- Averiguar en qué capa exacta termina la base y empieza el relieve.
- Insertar una pausa en esa capa desde el slicer.
- Cuando la impresora se detenga, sacar el filamento, poner el otro color, purgar y reanudar.
El resultado es indistinguible de una impresión multi-material, porque en el fondo es lo mismo: material distinto a partir de cierta altura.
Paso 1 · Encontrar la capa del cambio
Cargá el modelo en tu slicer y lamínalo normalmente. Después usá el deslizador vertical de la vista previa —la barra a la derecha que recorre las capas— y subilo despacio hasta que aparezcan los primeros módulos del código sobre la base.
La capa que buscás es la primera que ya muestra el relieve, no la última de la base. Anotá ese número, que el slicer muestra al costado del deslizador.
Truco para no equivocarse: si tu base mide 2 mm y estás imprimiendo a 0,2 mm de altura de capa, el cambio va en la capa 11 — las capas 1 a 10 forman los 2 mm de base, y la 11 es la primera del relieve. Verificalo igual con el deslizador, porque la primera capa a veces tiene una altura distinta a las demás y corre toda la cuenta.
Paso 2 · Insertar la pausa
Bambu Studio y OrcaSlicer: en la vista previa, con el deslizador en la capa elegida, hacé clic en el signo + que aparece sobre la barra y elegí Add pause (o "Cambiar filamento"). Aparece un marcador en esa capa. Es el método más cómodo de todos.
PrusaSlicer: igual — deslizador a la capa, clic derecho sobre la barra, y Add pause print. También ofrece Add color change, que hace lo mismo pero además pinta el resto de la pieza de otro color en la vista previa, lo cual ayuda a confirmar que elegiste bien.
Cura: se hace con un post-procesado. Vas a Extensiones → Post-procesamiento → Modificar G-code, agregás el script Pause at height, y le indicás la altura (en milímetros) o el número de capa. Menos visual que los otros, pero funciona igual.
A mano, con G-code: si preferís editar el archivo directamente, el comando estándar es M600 insertado al principio de la capa donde querés el cambio. Muchas impresoras lo interpretan como "cambio de filamento" y ejecutan toda la rutina solas: paran, retraen y esperan. Otras no lo soportan, así que verificá antes en la documentación de tu máquina.
Paso 3 · El cambio propiamente dicho
Cuando la impresora llega a la capa marcada, se detiene y aparca el cabezal. Ahí:
- No apagues nada ni muevas la pieza. Si la pieza se despega de la cama, se terminó — no hay forma de realinear.
- Sacá el filamento viejo. Si la impresora no lo retrajo sola, calentá la boquilla y tirá con suavidad.
- Cargá el nuevo y extruí a mano hasta que salga el color nuevo limpio. Esto es lo más importante de todo el proceso, y hablamos de ello enseguida.
- Limpiá la boquilla con una pinza antes de reanudar, para que no arrastre un hilo del color anterior sobre la pieza.
- Reanudá desde el panel.
Purgar bien: la diferencia entre un QR que lee y uno que no
Cuando cambiás de color queda material del anterior dentro de la boquilla, y las primeras extrusiones salen mezcladas. Si reanudás demasiado pronto, la primera capa del código —justo la que define el contraste que la cámara necesita— sale de un color intermedio sucio.
La regla práctica: extruí hasta que salgan al menos 5 cm de filamento del color nuevo, puro y parejo. De claro a oscuro suele bastar con eso; de oscuro a claro necesitás bastante más, porque el pigmento oscuro se aferra a las paredes de la boquilla y contamina el color claro durante mucho más tiempo. Pasar de negro a blanco puede pedir 10 cm o más.
Por eso, si podés elegir, imprimí la base en el color claro y el código en el oscuro: el cambio va en la dirección fácil y purgás menos.
Errores que arruinan la pieza
- Marcar la capa equivocada. Una capa antes y el último tramo de la base sale del color del código; una después y la primera capa del relieve sale del color de la base — que es peor, porque justo esa capa es la que la cámara ve.
- Purgar poco. Módulos de color sucio, contraste pobre, escaneo errático.
- Tardar demasiado. Con la cama caliente no hay drama, pero si te vas veinte minutos la pieza puede contraerse y despegarse. Tené el otro carrete listo antes de que llegue la pausa.
- Mover la pieza sin querer al tironear del filamento. Sostené la impresora, no la pieza.
- Mezclar materiales distintos. PLA y PETG piden temperaturas distintas y se pegan mal entre sí. Usá el mismo material en los dos colores, idealmente de la misma marca.
Cuándo esto no alcanza
La pausa por altura resuelve colores separados verticalmente, que es el 100% de los QR 3D. No sirve si necesitás dos colores en la misma capa —un logo multicolor, una imagen— porque eso requiere que la impresora alterne materiales dentro de una misma pasada, y para eso sí hacen falta varios extrusores o un sistema tipo AMS o MMU.
Para un código QR con base de un color y relieve de otro, no hay ninguna limitación: el resultado es idéntico.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda el cambio?
Entre uno y tres minutos si tenés el carrete a mano. Lo que más tiempo lleva es purgar bien, y no conviene apurarlo.
¿Se nota la línea donde cambié el color?
Se nota una transición limpia entre los dos colores, que es exactamente lo que buscás. Lo que a veces se ve es una leve marca en la pared lateral por el tiempo que la pieza estuvo detenida — si te molesta, imprimí con costura (seam) en una posición fija y quedará escondida en el mismo lugar.
¿Puedo hacer más de un cambio?
Sí, podés marcar tantas pausas como quieras a distintas alturas. Para un QR con base, código y quizás un borde decorativo, dos cambios son perfectamente manejables.
Mi impresora no tiene pantalla ni botón de reanudar. ¿Qué hago?
Si la controlás desde un software como OctoPrint o desde la app del fabricante, la reanudación está ahí. Si imprime solo desde tarjeta SD y no tiene ninguna interfaz, la pausa no es viable — en ese caso, imprimí en un solo color y pintá el relieve a mano con un marcador, que también funciona.
¿El archivo 3MF sirve igual si voy a hacer la pausa manual?
Sí. El 3MF trae las dos piezas con sus colores asignados, lo que te ayuda a ver claramente dónde está el límite entre base y relieve en la vista previa. Después la pausa la marcás vos igual.