Guía · Formatos de imagen
WebP, JPG o PNG: cuál usar en cada caso
Hay una regla corta que resuelve casi todos los casos, y después están los matices. Empecemos por la regla y sigamos por el porqué.
Hay una regla corta que resuelve la enorme mayoría de los casos, y después están los matices. Empecemos por la regla:
Fotografías → JPG.
Gráficos, logos, capturas o cualquier cosa con transparencia → PNG.
Imágenes para tu sitio web → WebP.
Si aplicás solo eso, vas a acertar casi siempre. Lo que sigue es para cuando querés entender por qué, o cuando te toca uno de los casos raros.
La distinción que explica todo: con pérdida y sin pérdida
Los formatos de imagen se dividen en dos familias según qué hacen con la información original.
Con pérdida (JPG, y WebP en su modo habitual): descartan detalle que el ojo humano difícilmente note, y a cambio logran archivos mucho más chicos. La información descartada no vuelve nunca. Cada vez que guardás de nuevo, se pierde un poco más.
Sin pérdida (PNG): guardan cada píxel exactamente como está. El archivo pesa más, pero podés abrirlo y guardarlo mil veces sin degradar nada.
De acá sale casi todo lo demás. Una fotografía tiene millones de matices sutiles donde la pérdida es imperceptible: JPG brilla. Un logo tiene bordes duros y colores planos donde la pérdida produce una suciedad visible alrededor de las líneas: PNG es obligatorio.
JPG
Tiene más de treinta años y sigue siendo el formato universal de la fotografía. Lo abre absolutamente todo, en todas partes, sin excepciones.
Usalo para: fotos de cámara o celular, imágenes con degradados suaves, cualquier cosa que vayas a mandar a alguien sin saber qué programa tiene.
No lo uses para: logos, capturas de pantalla con texto, dibujos de línea, o cualquier imagen que necesite fondo transparente — JPG no soporta transparencia, y al guardar convierte el fondo transparente en blanco (o negro, si tenés mala suerte).
Sobre la calidad: el control de calidad al guardar es lo que decide el equilibrio. Entre 80 y 85 está el punto óptimo para la mayoría de las fotos: la diferencia visual con calidad 100 es imperceptible y el archivo pesa una fracción. Por debajo de 60 empiezan a verse los bloques característicos, sobre todo en zonas de color uniforme como un cielo.
El error clásico: guardar un JPG una y otra vez. Cada guardado vuelve a comprimir sobre lo ya comprimido, y la degradación se acumula. Si vas a editar una foto varias veces, trabajá sobre el original o en un formato sin pérdida, y exportá a JPG solo al final.
PNG
Sin pérdida y con soporte completo de transparencia, incluida la transparencia parcial —bordes suaves, sombras que se funden con el fondo—.
Usalo para: logos, íconos, capturas de pantalla, gráficos con texto, ilustraciones de colores planos, y cualquier imagen que necesite fondo transparente.
No lo uses para: fotografías. Un PNG de una foto puede pesar cinco o diez veces más que el JPG equivalente sin ninguna mejora visible. Es el error más común y el que más pesa en sitios web lentos.
Dato útil: PNG comprime especialmente bien las imágenes con pocos colores distintos. Una captura de pantalla de una hoja de cálculo, con sus grandes áreas de blanco, sale sorprendentemente liviana. Una foto de un bosque, con millones de tonos, sale pesadísima.
WebP
Lo desarrolló Google y hoy lo soportan todos los navegadores modernos. Su gracia es que hace las dos cosas: tiene modo con pérdida y modo sin pérdida, soporta transparencia, y además admite animación.
La ventaja concreta: alrededor de un 25–35% menos de peso que JPG con calidad visual equivalente, y bastante menos que PNG en imágenes con transparencia. Para un sitio web con muchas imágenes, esa diferencia se traduce directamente en páginas que cargan más rápido.
Usalo para: todas las imágenes de un sitio web. Es hoy la opción por defecto correcta para la web.
Su punto débil: fuera del navegador el soporte todavía es desparejo. Programas viejos de escritorio, algunos visores, ciertos formularios y bastantes flujos de trabajo profesionales no lo aceptan. Por eso no lo uses para mandarle una foto a alguien: hay una probabilidad real de que no la pueda abrir, y te va a escribir para preguntarte qué es ese archivo.
Tabla rápida
| Situación | Formato |
|---|---|
| Foto para mandar por mail o mensaje | JPG |
| Foto para tu sitio web | WebP |
| Logo con fondo transparente | PNG (o WebP en la web) |
| Captura de pantalla con texto | PNG |
| Subir a un formulario o trámite | JPG o PNG (lo que pidan) |
| Mandar a imprimir | JPG calidad máxima |
| Archivar el original de una foto | El original, sin reconvertir |
| Imagen que vas a seguir editando | PNG o el formato nativo del editor |
Peso: el formato es solo la mitad de la historia
Elegir bien el formato ayuda, pero la variable que más pesa —literalmente— suele ser otra: las dimensiones en píxeles. Una foto de celular moderna tiene unos 4.000 píxeles de ancho. Si la vas a mostrar en un sitio web dentro de un espacio de 800 píxeles, estás mandando cinco veces más información de la que se va a ver.
Redimensionar antes de comprimir es lo que produce las reducciones grandes de verdad. Cambiar de PNG a JPG puede ahorrarte un 70%; redimensionar de 4.000 a 800 píxeles te ahorra más del 95%.
Para eso están las herramientas del sitio: el conversor cambia el formato, y el compresor baja el peso al objetivo que le pidas ajustando calidad y resolución. Las dos trabajan enteramente en tu navegador, así que las imágenes no se suben a ningún lado.
Preguntas frecuentes
¿Y AVIF? Escuché que es mejor que WebP.
Comprime aún mejor —otro 20% aproximadamente— y el soporte en navegadores ya es bueno. Está un escalón por detrás de WebP en compatibilidad general y en herramientas, así que hoy WebP sigue siendo la elección más segura para la web, con AVIF como la apuesta a futuro.
Si convierto un JPG a PNG, ¿mejora la calidad?
No. La información que el JPG descartó ya no existe: el PNG va a guardar fielmente una imagen que ya perdió detalle, y además va a pesar mucho más. Convertir a un formato sin pérdida nunca recupera nada.
¿Cuál es mejor para imprimir?
JPG con calidad máxima, o el formato original de la cámara si lo tenés. Lo crítico en impresión no es el formato sino la resolución: para calidad fotográfica necesitás alrededor de 300 píxeles por pulgada del tamaño final impreso.
¿WebP pierde calidad respecto al JPG original?
Al convertir de JPG a WebP hay una segunda compresión, sí, pero con calidad alta el resultado es visualmente indistinguible y el archivo pesa bastante menos. Para uso web, la conversión vale la pena.
¿Y el GIF?
Solo tiene sentido hoy para animaciones simples y por costumbre. Está limitado a 256 colores y pesa muchísimo comparado con las alternativas modernas. Para imágenes fijas no hay ningún motivo para usarlo; para animaciones, WebP o un video corto son mejores en todo.